Como todos sabemos, el sol calienta la superficie terrestre y con esto parte del agua natural existente en nuestro planeta. El agua termina por evaporarse y al encontrarse a mayor temperatura que el aire asciende a la parte superior de la atmósfera, una vez allí la temperatura es inferior que la que tenía cuando ascendió de modo que se produce la condensación del vapor de agua formando lo que conocemos como nubes. Cuando la temperatura en éstas desciende lo suficiente como para formar hielo, éste cae sobre la Tierra en forma de lluvia. Esta es la forma natural en la que se produce la lluvia pero quizás os pregunteis ¿Podemos provocar la lluvia de manera artificial? La respuesta a esta pregunta es que sí, os explicaré cómo.
Para producir lluvia artificial se necesita un compuesto cristalino llamado yoduro de plata (AgI). La operación consiste en la inyección de AgI en las nubes con una avioneta o desde el suelo con cohetes o generadores. Lo que ocurre es que la nube confunde el yoduro de plata con el hielo debido a que tienen una estructura cristalina muy parecida. De esta forma se forman copos de hielo que después precipitan y caen en forma de lluvia.
La técnica se descubrió primeramente pulverizando hielo seco (dióxido de carbono en estado sólido) en cumulonimbos (tipo de nube).
Una aplicación interesante se dio en la Guerra del Vietnam como arma bélica. Donde más uso ha tenido es en China, en este país se ha empleado para evitar sequías, apagar incendios e incluso para evitar lluvias el día de la inauguración de los Juegos Olímpicos de Pekín (08/08/08).


















